Un par de meses atrás, cuando Churita todavía conservaba el calor de la fábrica, Graziano decidió entrevistar a Mariana Baraj. Era, desde luego, un momento excelente: no sólo porque era su debut como compositora y editora, sino porque Churita es su mejor disco. Y el más personal. El texto está por aquí, en el site de la revista.
Mostrando entradas con la etiqueta Mariana Baraj. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariana Baraj. Mostrar todas las entradas
lunes, 1 de noviembre de 2010
MARIANA BARAJ: por ese palpitar
Un par de meses atrás, cuando Churita todavía conservaba el calor de la fábrica, Graziano decidió entrevistar a Mariana Baraj. Era, desde luego, un momento excelente: no sólo porque era su debut como compositora y editora, sino porque Churita es su mejor disco. Y el más personal. El texto está por aquí, en el site de la revista.
lunes, 9 de agosto de 2010
RESEÑA: Churita
Mariana Baraj tiene un disco nuevo entre manos, y es el primero que edita a través de su propio sello: Cardonal Records. Graziano lo reseñó para el número de agosto de G7. Aquí está el texto.MARIANA BARAJ: Churita
Parece que Mariana Baraj halló la horma de su zapato. Después de llevar su bagaje folklórico hacia el jazz y el avant-garde en Deslumbre y Margarita y azucena (discos muy disfrutables y llenos de hallazgos, pero discos de búsqueda), se despojó de gestos y privilegió un registro naturalista. Orgánico, con un profundo cable a tierra. Desde luego, no estoy diciendo que Churita sea un disco de folklore ortodoxo. Para nada: la cantante y percusionista metabolizó sus exploraciones para empuñar un lenguaje propio. De hecho, tras un prolongado estudio del cancionero latinoamericano, este es su debut como compositora. Y Mariana compone con sabiduría, buscando en las coplas el perfume anónimo de los ancestros. Tejiendo su propio mapa de intereses, que a la árida música del noroeste le aporta una brisa del litoral. El acordeón de Alejandro Franov es, en ese sentido, vital. Como el trabajo de su ensamble con Quique Ferrari (bajos y contrabajos) y el guitarrista uruguayo Juan Pablo Chapital. Hay algunos invitados: por un lado, Fernando Ruiz Díaz, que abre su canto hacia una vertiente ya insinuada en Catupecu. Por el otro, Martín Churba y el fotógrafo Marcos López, que cierran este universo de maravillas.
Martín E. Graziano
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
